Aspectos a tener en cuenta a la hora de hacer un estudio de mercado

La falta de presupuesto no debe ser una razón para lanzarte sin realizar un estudio de mercado. Está en juego la supervivencia misma de tu empresa. Los expertos repiten hasta la saciedad que son muchas las veces que ven cerrar un negocio a seis meses de montarlos. Son empresas con una oferta que está fuera del mercado porque se cae en el error de pensar que nuestras ideas son las mismas que las del público. Y no se contrastan.

El calentón del emprendedor, le lleva a creer que su idea es buena sin contrastarla. Lo cierto es que una investigación para testar una idea, con un equipo de profesionales, puede hacerse con una inversión aproximada de unos 3.000 euros, si, es cara, cara de co… pero si no se dispone de recursos suficientes también hay métodos y herramientas para que seas tú mismo quien efectúe el trabajo previo de investigación y obtener resultados fiables.

Partimos de la base de que hay profesionales cualificados que trabajan por su cuenta y que logicamente no te van a cobrar 3000 euros por lo que contratarlos sería mucho mejor que hacerlo tu mismo porque, posiblemente no sepas interpretar los datos de la misma manera pero…

Investiga con fundamento

Si hablamos de estudio de mercado, significa que nos referimos a seguir una metodología que permita obtener resultados válidos para tomar decisiones. No sirve con pedir opinión a un grupo de amigos y conocidos. Tampoco basta con mirar en Google para hacer una pequeña aproximación a lo que hace la competencia. Hablamos de que realices tu propia investigación siguiendo una metodología lo más cercana posible a la que utilizan los profesionales. ¿Como?

Además de hacer lo de antes, prepara encuestas, difunde tu idea a tus posibles clientes a ver que les parece, elabora una lista de emails y manda encuestas. Siempre con permiso claro. Eso si, debes tener paciencia, los resultados pueden tardar de una semana a dos, si llegan…

Define una meta, define tu objetivo

Lo primero es definir el objetivo de la investigación. Saber para qué la vas a realizar, qué quieres averiguar y qué utilidad le vas a dar. Dependiendo de los objetivos, aplicarás una u otra metodología. En cualquier caso, lo primero que debe plantearse el emprendedor es si el producto o servicio es bueno así como el potencial mercado que estaría dispuesto a pagar por él y cómo le gustaría que fuese. Pero primero tienes que saber si la idea va a funcionar o no, cuáles son las cosas buenas y cuáles las malas.

Definir de forma específica el público objetivo

la inversión necesaria para un estudio de mercado es muy importante. Para evitar que se dispare y, a la vez, que nos dé conclusiones erróneas, debemos de marcar la tipología de cliente esperada. Puede que, después del estudio, se concluya que el producto es más adecuado para otros perfiles. En este caso, será necesario realizar un viraje en la estrategia.

Conocer datos de la competencia (¡¡Fundamental!!)

Existen espacios donde es posible bajarse todos los datos en términos de contabilidad de la competencia. A partir de ellos, podemos calcular cuál es su margen y comparar competitividades. De la misma forma, es importante fijarse en sus estrategias de marketing y qué aspectos destacan de su producto en la publicidad. Para ello, es muy útil analizar su gestión de las redes sociales.

Existen muchas variables más a incluir y por eso recomiendo la ayuda profesional, pero si aún así te lanzas, ten en cuenta todos estos datos, probablemente puedas sacar conclusiones bastante fiables.